El cine de la democracia
Con el fin de la dictadura, se suprime la censura y se permiten las manifestaciones culturales en otras lenguas españolas, además del castellano, fundándose, por ejemplo, el Institut de Cinema Català, entre otros.
En un principio triunfan los fenómenos populares del destape y el landismo. En los primeros años de la democracia, se abordan temas polémicos y se revisa la historia nacional reciente en películas que, en algunos casos, tienen una innegable calidad como sucede, por ejemplo, con Canciones para después de una Guerra (Basilio Martín Piano, 1976) o El espíritu de la colmena (Víctor Erice, 1973).
Los cambios políticos de esos años se reflejan de forma inmediata en filmes como Camada Negra, de Manuel Gutiérrez Aragón; Tigres de papel , de Fernando Colomo y, en un tono menos militante pero de mayor calado popular, Asignatura pendiente, de Jose Luis Garci, ganador en 1982 del primer Óscar español concedido a la película Volver a empezar. A la vez comienza a hablarse del llamado «nuevo cine vasco» en el que se encuadran directores de la talla de Montxo Armendáriz Juanma Bajo Uolla e Imanol Uribe cuyo film La muerte de Mikel (1984), protagonizada por Imanol Arias, logra llevar a las salas de exhibición a más de un millón de espectadores. Y en 1980ivan Zulueta estrena el largometraje Arrebato, que a pesar de su impopularidad inicial acabaría quizá convirtiéndose en una película de culto, según algunos. De esa época es también la excelente versión de La colmena, la novela de Camilo José Cela que filmó Mario Camus con un reparto excepcional.
Jose Luis Garci (Director Cinéfilo)